Las editoriales científicas utilizan programas informáticos específicos que escanean artículos, libros y actas de conferencias para detectar el plagio. El material se compara con una base de datos que contiene artículos publicados en revistas y libros académicos

Las universidades y los organismos de investigación también han expresado su preocupación por el plagio y han desarrollado políticas y directrices detalladas para los investigadores académicos. 

¿Qué es el plagio? 

La Universidad de Cambridge tiene un sitio web dedicado al plagio y a la mala conducta académica. Identifica el plagio como “el uso de ideas, palabras, datos u otro material de otra persona sin su consentimiento” y el autoplagio como “el uso de ideas, palabras, datos u otro material producido por un estudiante registrado y presentado para la evaluación formal en esta Universidad o en otra institución, o para su publicación en otro lugar, sin reconocimiento, a menos que la evaluación lo permita expresamente”.

Las editoriales científicas ofrecen pautas a los autores. En la publicación académica, el autoplagio se produce cuando un autor usa su propio material publicado en otro lugar sin reconocer su reutilización. Si esto ocurre de forma leve, el trabajo se devuelve al autor para que lo revise; si es considerable, se rechaza. 

El plagio tiene consecuencias nefastas, ya que puede limitar las perspectivas de trabajo académico y acabar potencialmente con la carrera profesional. También hay una grave consecuencia legal: la violación de los derechos de autor. 

Tipo de autoplagio 

Los editores científicos lo consideran tan grave como el plagio estándar. Se produce cuando: 

  • El texto, previamente publicado, se recicla, lo que podría dar lugar a un uso indebido de los derechos de autor si la obra publicada no pertenece al autor. 
  • Un autor publica dos artículos similares en diferentes revistas. 
  • Los resultados de un estudio se repiten en documentos separados, conocidos como salami slicing (eng: corte de salami). 

Cómo evitar el plagio 

Aunque la mayoría de los autores entiende lo que es el plagio, sigue habiendo muchos casos de investigadores a los que se les rechazan o retiran sus trabajos por plagiar sus fuentes de forma involuntaria. No se trata simplemente de copiar y pegar texto, sino también de problemas más sutiles como paráfrasis incorrectas, formatos de cita no válidos o incluso trabajos realizados por un coautor, que pueden detectarse mediante programas de plagio cada vez más sofisticados. 

En resumen, los autores deben evitar: 

  • Duplicar: reutilización de su propio trabajo de un trabajo o estudio anterior sin la atribución correcta (lo que conduce al autoplagio). 
  • Parafrasear: usar palabras de otro autor con palabras propias, pero sin citar el uso de las palabras originales del autor. Incluso cambiar las palabras no es aceptable si la idea es de otra persona. 
  • Citar incorrectamente: usar una fuente secundaria, pero citar solo las fuentes primarias contenidas en la fuente secundaria. 
  • Reutilizar el trabajo propio a menos que sea necesario, por ejemplo, resumiendo la investigación propia en el capítulo de un libro, pero siempre se deben respetar los derechos de autor. 
  • Plagio flagrante: un investigador que copia el trabajo de un autor sin atribución o, en algunos casos extremos, que presenta el trabajo de otro investigador con su propio nombre. Es mejor evitar copiar y pegar texto en un documento de trabajo sin una cita: los errores también pueden tener consecuencias graves. 

Organizaciones mundiales que abordan la mala conducta científica 

La Fundación de Conferencias Mundiales sobre la Integridad de la Investigación (WCRIF) creada en 2017, es una organización sin ánimo de lucro con sede en los Países Bajos que organiza conferencias sobre la integridad de la investigación. También publica políticas y directrices para autores y editores científicos sobre la realización responsable de la investigación. 

El Comité de Ética en Publicación (COPE, por sus siglas en inglés) está celebrando su 25° aniversario. Esta organización tiene como objetivo educar y apoyar a los editores académicos, científicos y a aquellos implicados en la ética de las publicaciones en todo el mundo. Ofrece recursos y apoyo a los miembros y fomenta el debate profesional en la comunidad en general. Su base de datos incluye casos de mala conducta, incluido el plagio.

Sciendo ofrece a todos sus clientes un sistema de verificación de similitud, proporcionado por Crossref. Forma parte de todos los paquetes de publicación (Standard, Classic y Premier) para revistas, libros y actas de congresos. Este sistema evita el plagio académico y profesional. Se espera que las editoriales científicas brinden un servicio de alto nivel y un proceso de revisión por pares de calidad, que son cruciales para lograr un alto factor de impacto para las revistas y una reputación de excelencia para libros y actas de conferencias.